Clubes vacacionales de Quintana Roo anticipan una temporada invernal desafiante

La industria turística de Quintana Roo se enfrenta a un escenario complejo de cara a la temporada invernal, según las recientes declaraciones de Miriam Cortés, presidenta de la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo (Acluvaq). La falta de asientos aéreos y la creciente oferta de alquileres vacacionales se perfilan como los principales obstáculos que podrían replicar las dificultades experimentadas durante el verano. Esta situación subraya la urgencia de adoptar estrategias innovadoras y regulaciones equitativas para asegurar la competitividad del destino caribeño.

Miriam Cortés ha señalado que la disminución del 2% en la disponibilidad de vuelos representa una pérdida de más de 170 operaciones aéreas, un golpe significativo para la afluencia de turistas. A esto se suma el auge de los alquileres vacacionales, que ya contabilizan alrededor de 56 mil unidades de alojamiento, con ocupaciones que oscilan entre el 55% y el 57%. Si bien Cortés no se opone a esta modalidad, insiste en la necesidad de establecer condiciones de competencia justas para todos los actores del sector.

Durante la temporada estival, los clubes vacacionales registraron una ocupación por debajo de sus expectativas, situándose entre el 65% y el 70%, mientras que el sector de tiempo compartido alcanzó cifras ligeramente superiores, entre el 80% y el 85%. Ante este panorama, se depositan esperanzas en el mercado canadiense como un motor de recuperación, especialmente porque los viajeros de este país buscan destinos soleados durante el mes de diciembre. Gracias a las campañas de promoción del CPTQ, se ha observado un incremento del 30% en la llegada de turistas canadienses.

No obstante, la presidenta de Acluvaq enfatiza la importancia de una promoción turística robusta y bien dirigida. En un momento en que se debate un posible aumento de la Tasa de Derecho de No Residente (DNR), Cortés aboga por la garantía de que estos recursos se destinen íntegramente a la promoción del destino. Recordó que el turismo sigue siendo el pilar económico fundamental del estado, por lo que su fortalecimiento es crucial.

Las cifras más recientes, correspondientes a principios de septiembre, revelan una preocupación adicional. La ocupación hotelera en la Riviera Maya se desplomó hasta un 44%, con solo 26,087 habitaciones ocupadas de las 58,035 disponibles. Esta caída, que superó el mínimo del 47% registrado el año anterior, afectó principalmente a los resorts todo incluido en Playa del Carmen y pone de manifiesto la vulnerabilidad del sector ante los factores actuales.

En resumen, el sector turístico de Quintana Roo enfrenta desafíos considerables ante la inminente temporada invernal. La escasez de vuelos y la creciente competencia de los alquileres vacacionales demandan una respuesta coordinada que incluya una promoción efectiva y una regulación equitativa. La recuperación dependerá en gran medida de la capacidad del destino para atraer a mercados clave y garantizar condiciones justas para todos los proveedores de alojamiento.