CoolRooms Redefine el Lujo Hotelero con Experiencias Transformadoras y Sostenibles

CoolRooms Hotels ha irrumpido con fuerza en el panorama hotelero global desde su creación en 2018, presentando una propuesta de valor que supera la hospitalidad convencional. La filosofía de la marca se centra en la reconversión de edificaciones con gran valor histórico y arquitectónico en destinos de lujo, donde la rica historia del lugar se fusiona armoniosamente con el diseño vanguardista, la innovación tecnológica y un servicio al huésped excepcionalmente individualizado. Este modelo se erige sobre pilares de compromiso inquebrantable con la sostenibilidad ambiental y la generación de un impacto social positivo en cada comunidad donde se establece.

Detalles del Reportaje

La prestigiosa cadena hotelera CoolRooms Hotels, bajo la dirección de su CMO, Lydia Pérez, y su CEO, Jaime Monzón, ha forjado un camino distintivo en el sector de la hospitalidad. Desde su inicio en 2018, la marca ha infundido nueva vida a edificaciones históricas en España, transformándolas en santuarios de lujo donde la historia se encuentra con el diseño contemporáneo y la innovación tecnológica. Con propiedades ya consolidadas como el Palacio de Atocha en Madrid, el Palacio de Villapanés en Sevilla (recientemente ascendido a la categoría de Gran Lujo 5 estrellas tras una ambiciosa renovación, incorporando comodidades como un spa renovado, carta de almohadas y aromas, y un servicio de chófer ECO) y el Palacio de Luces en Asturias (reconocido con la Llave Michelin y parte de Small Luxury Hotels of the World), CoolRooms ha establecido un estándar elevado de servicio. Además, gestiona el íntimo Maldá Singular Hotel en Barcelona. La visión de la compañía se extiende más allá de las fronteras españolas, con planes de expansión hacia Oporto (Palacio Duarte) y Lisboa (Palacio do Patriarcado) en Portugal para el año 2026, lo que subraya su ambición de consolidarse como una marca internacional de referencia.

CoolRooms entiende el lujo como una experiencia integral que conecta al viajero con el alma auténtica de cada destino. Para lograrlo, la marca ha implementado iniciativas culturales y sostenibles. Programas como “Memoria Viva” transforman sus hoteles en dinámicos centros de exposiciones, talleres, desfiles y catas de productos locales. Complementariamente, “Gastronomía de Paisaje” promueve una oferta culinaria arraigada en el entorno. La implementación de movilidad eléctrica, la medición y compensación de la huella de carbono por estancia, y la colaboración con entidades como la Fundación Integra para la inclusión social, evidencian un compromiso transversal con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los desafíos actuales del turismo. Estas acciones le han valido certificaciones como Bioscore Sustainability y el reconocimiento como la cuarta mejor empresa para trabajar en España por HappyIndex At Work, además del premio Traveling for Happiness al Turismo Regenerativo.

La digitalización es un pilar fundamental en su estrategia, utilizando inteligencia artificial regenerativa y análisis de datos para ofrecer una hospitalidad hiperpersonalizada. Este enfoque permite anticipar las preferencias de los huéspedes, adaptar cada estancia en tiempo real y diseñar itinerarios a medida. Esta visión innovadora fue reconocida con el Premio a la Mejor Experiencia de Cliente Digital & IA 2025 por TecnoHotel. Lydia Pérez, CMO de CoolRooms Hotels, destaca que, aunque son una empresa pequeña, “piensan en grande” y buscan ser pioneros, anticipándose a las tendencias y transformando la experiencia del huésped con ideas frescas y soluciones valientes. Jaime Monzón, CEO, enfatiza que el verdadero valor reside en sus equipos, quienes actúan como embajadores de cada destino, transmitiendo con autenticidad la historia, cultura y gastronomía local, y creando experiencias profundamente humanas. CoolRooms Hotels no busca el crecimiento por volumen, sino por impacto, combinando la excelencia operativa con la rentabilidad sostenible y un firme compromiso con el territorio, las personas y la cultura local, dejando una huella duradera tanto en los viajeros como en los destinos.

La trayectoria de CoolRooms Hotels nos enseña una lección valiosa sobre cómo el lujo y la responsabilidad social pueden converger para crear un modelo de negocio próspero y ético. Al centrarse en la autenticidad, la sostenibilidad y la personalización, la marca no solo eleva la experiencia del viajero, sino que también contribuye activamente al bienestar de las comunidades y al patrimonio cultural. Este enfoque demuestra que es posible alcanzar el éxito empresarial sin sacrificar los valores fundamentales, inspirando a la industria a repensar el significado del lujo en el siglo XXI.