



En un reciente debate en el Tourism Innovation Summit (TIS), líderes del sector hotelero abordaron el creciente desafío del absentismo laboral, un fenómeno que, según advierten, podría agravarse si no se implementan medidas efectivas. La discusión, que contó con la participación de Javier Tausía (deLuna Hotels), Terema Estellés (Rosa Hotels) y Rodrigo Fitaroni (MarSenses Hotels & Homes), destacó la urgencia de transformar la gestión del talento y las condiciones de trabajo para asegurar la viabilidad futura de la industria. Se enfatizó la necesidad de recuperar el atractivo del sector, fomentar un liderazgo empático y estratégico, e invertir en tecnología para optimizar procesos, liberando así al personal para tareas de mayor valor. A pesar de la autocrítica sobre las prácticas actuales, se vislumbran soluciones basadas en el diálogo, la escucha activa y la adaptación a las nuevas prioridades de los trabajadores, con el fin de reducir la rotación y el absentismo.
Detalles del Informe: Estrategias de Lucha contra el Absentismo en la Industria Hotelera
En el marco del influyente Tourism Innovation Summit (TIS), celebrado en una fecha reciente, figuras prominentes de la industria hotelera se congregaron para abordar la creciente preocupación del absentismo laboral. Los panelistas clave incluyeron a Javier Tausía, CEO de deLuna Hotels y Alianza Hotelera, Terema Estellés, directora general adjunta de Rosa Hotels, y Rodrigo Fitaroni, CEO de MarSenses Hotels & Homes. El debate se centró en la imperiosa necesidad de “reavivar el encanto del sector” y capitalizarlo para fidelizar a aquellos profesionales genuinamente apasionados por la hotelería, elevando así el porcentaje de personal comprometido mediante una selección rigurosa, formación continua e información transparente. Tausía subrayó la gravedad de la situación, anticipando un empeoramiento si no se toman acciones decisivas.
Estellés, por su parte, identificó dos categorías principales de factores que impulsan el absentismo: las causas estructurales
, como la sobrecarga del sistema de salud y la escasez de viviendas (particularmente agudas en las Islas Canarias), y las causas organizativas
, que obligan a una reevaluación profunda de los modelos operativos actuales. Fitaroni hizo un llamado a la autocrítica dentro de la industria, argumentando que el sector ha caído en un “acostumbramiento emocional” que obstaculiza la implementación de los cambios necesarios. Alertó que, sin una acción proactiva, el sector hotelero podría enfrentar un destino similar al del sector primario, que ya lucha por encontrar mano de obra.
El debate también destacó la disparidad en las tasas de absentismo. Mientras que en MarSenses y deLuna los índices se mantienen por debajo del 5%, en Rosa Hotels alcanzan el 14%, aproximadamente la mitad del promedio en Canarias. Fitaroni enfatizó la importancia de un liderazgo que trascienda lo operativo para volverse más emocional
, basado en una escucha activa de las necesidades de cada generación de trabajadores. Se identificó una alta rotación entre los empleados jóvenes que no perciben oportunidades de crecimiento o sentido de pertenencia, mientras que el absentismo es más prevalente entre los trabajadores de mediana edad, a menudo debido a desgaste físico y cansancio. Entre las soluciones propuestas, se mencionaron el establecimiento de un diálogo directo con los representantes de los trabajadores, la provisión de salarios emocionales
, la digitalización y robotización de tareas repetitivas para liberar al personal y la utilización de la tecnología para comprender mejor las necesidades de los empleados. La clave, según Estellés, reside en “enamorar” al talento que ingresa al sector, fomentando el orgullo de pertenencia.
Sin embargo, también se reconocieron barreras significativas. Fitaroni instó a pasar a la acción
con la misma profesionalidad que se aplica a la comercialización de hoteles, pero enfocada en la gestión del capital humano. Tausía abogó por una mayor autocrítica y la optimización de procesos internos, priorizando el bienestar de las personas. Estellés concluyó que es esencial abordar el problema de manera directa, adoptando un modelo de liderazgo renovado que priorice la escucha activa.
Este evento subraya una coyuntura crítica para la hotelería, donde la gestión del talento y la adaptación a las expectativas cambiantes de la fuerza laboral son fundamentales para la resiliencia y el éxito a largo plazo.
Este análisis de la problemática del absentismo en la hotelería me lleva a reflexionar sobre la necesidad imperante de que las empresas, no solo en este sector, sino en todos, adopten una visión más humana y estratégica de la gestión de personal. La lección principal es que el valor del glamour
de una industria no puede sostenerse solo con la imagen exterior; debe nutrirse de un ambiente interno que promueva el bienestar, el desarrollo y el sentido de pertenencia de sus empleados. En un mundo post-pandemia, donde la salud mental y el equilibrio entre vida laboral y personal han cobrado una relevancia sin precedentes, ignorar estas dimensiones es condenar al fracaso la retención de talento. La digitalización y la robotización, lejos de ser una amenaza, pueden ser aliadas poderosas para dignificar el trabajo, liberando a las personas de tareas monótonas y permitiéndoles enfocarse en lo que realmente aporta valor humano. En última instancia, el futuro de cualquier sector depende de su capacidad para enamorar
y cuidar a quienes lo hacen posible.
