




El Gran Hotel Taoro, un verdadero símbolo de la hostelería española, se prepara para resurgir de sus cenizas el próximo 15 de septiembre. Este histórico establecimiento, que fue pionero en el lujo hotelero de España desde su inauguración en 1890 y permaneció inactivo desde 1975, ha sido objeto de una completa transformación. La iniciativa, promovida por el Cabildo de Tenerife y gestionada por My Way Hotels & Resorts, promete devolverle su antiguo esplendor y consolidarlo como un destino ineludible en el ámbito del lujo y la gastronomía. Ubicado en el norte de la isla, con vistas al Atlántico y al majestuoso Teide, el hotel ha sido minuciosamente rehabilitado por el estudio tinerfeño Dishot Insular, cubriendo desde sus 199 habitaciones hasta los espacios comunes, logrando una fusión armoniosa entre su rica herencia y las exigencias del confort contemporáneo.
Este renacimiento no solo se limita a la estética, sino que abarca una propuesta integral de servicios de primer nivel. El Gran Hotel Taoro incluirá un vanguardista centro de bienestar, diseñado para ofrecer una experiencia de relajación y rejuvenecimiento. Además, se posicionará como un referente culinario gracias a sus cinco propuestas gastronómicas. Entre ellas, destaca el restaurante OKA, donde el aclamado chef con estrella Michelin, Ricardo Sanz, fusionará la precisión japonesa con los sabores mediterráneos. Por su parte, Erlantz Gorostiza, reconocido chef con dos estrellas Michelin, dirigirá LAVA, un restaurante de autor con una exclusiva barra para comensales, y AMALUR, un bistró gourmet que promete una cocina sofisticada pero accesible, inspirada en los elementos de la naturaleza. Este proyecto, que fomenta la sostenibilidad y la economía local mediante la integración de talento y productos de la región, fue adjudicado a Tropical Turística Canaria tras un concurso público.
El Gran Hotel Taoro está listo para iniciar un nuevo capítulo en su legendaria trayectoria, reafirmando su condición de ícono y punto de referencia tanto a nivel nacional como internacional. Su reapertura no solo significa la recuperación de un inmueble histórico, sino la renovación de un espíritu que aúna lujo, autenticidad y una profunda conexión con la identidad de Tenerife. Representa un ejemplo inspirador de cómo la preservación del patrimonio cultural puede convivir con la innovación y el desarrollo sostenible, ofreciendo experiencias únicas y enriquecedoras. Este proyecto demuestra que, con visión y compromiso, es posible revitalizar elementos del pasado para construir un futuro prometedor y de gran valor para la comunidad.
