Hoteles españoles superan a Europa en rentabilidad y alcanzan máximos históricos

El informe más reciente del sector hotelero, elaborado por STR y Cushman & Wakefield para el tercer trimestre de 2025, revela un panorama sumamente alentador para los establecimientos españoles. Han superado la media europea en indicadores clave como la Tarifa Media Diaria (ADR) y los Ingresos por Habitación Disponible (RevPAR), alcanzando nuevos récords históricos. Aunque el crecimiento en la ocupación se muestra moderado, la demanda robusta sigue impulsando al alza los precios, consolidando la posición de España como uno de los destinos líderes en rentabilidad hotelera a nivel continental. Este éxito se atribuye a una combinación de gestión eficiente, atractivo turístico y una recuperación sostenida del mercado.

Durante el tercer trimestre, la ocupación hotelera en España experimentó un ligero aumento del 0,7%. Sin embargo, la verdadera fortaleza se manifestó en los precios, que crecieron un 5,5%, y en los ingresos por habitación disponible, que se incrementaron en un notable 6,3%. Estos datos sitúan a España muy por encima de la media europea, que registró un crecimiento del ADR del 1,2% y del RevPAR del 1,9%. Elvira Arjona, de STR, destacó que este sólido crecimiento se debe en gran parte a la capacidad del país para atraer y satisfacer una demanda turística diversa y constante.

Regiones como Baleares y Marbella se han consolidado como líderes indiscutibles a nivel nacional en ADR, con incrementos significativos en ocupación que han llevado a un crecimiento de dos dígitos en RevPAR (11,5% y 13,5% respectivamente). En cuanto a la ocupación, Málaga lideró con un 83,3%, seguida de cerca por Alicante (83,1%) y Canarias (81,6%), a pesar de pequeñas fluctuaciones en algunos destinos. Zaragoza destacó con el mayor aumento en ocupación (+4%), acercándose al 78%, mientras que Valencia y Córdoba experimentaron descensos.

Las grandes ciudades también mostraron un comportamiento positivo. Barcelona alcanzó una ocupación del 79,3%, aunque con un leve descenso en comparación con el año anterior, mientras que Madrid mejoró su ocupación en un 0,6%, llegando al 75,6% entre enero y septiembre. Bruno Hallé, de Cushman & Wakefield Hospitality, enfatizó que la desestacionalización ha sido un factor crucial, permitiendo que destinos tradicionalmente vacacionales como Málaga y Alicante mantengan excelentes niveles de ocupación durante todo el año.

El precio medio por noche en los hoteles españoles se incrementó un 5,5% en los primeros nueve meses del año, alcanzando los 170 euros, frente a los 161 euros de 2024. Este aumento fue impulsado por destinos como Marbella (+11,9%), Zaragoza (+9,7%) y Baleares (+9,1%). Los destinos con las tarifas más altas fueron Marbella (388,6 €), Baleares (234,7 €) y Barcelona (193,5 €), mientras que Zaragoza (79,4 €) y Córdoba (106,4 €) registraron los precios más bajos. Albert Grau, también de Cushman & Wakefield Hospitality, anticipa una moderación en la subida de precios, pero confía en la capacidad del sector para mantener su rentabilidad si el contexto global se mantiene estable.

El RevPAR nacional se situó en 129,9 euros, marcando un aumento del 6,3% interanual, con Zaragoza (+14,1%), Marbella (+13,5%) y Baleares (+11,5%) a la cabeza de los incrementos. Marbella (273,9 €), Baleares (172,1 €) y Barcelona (153,5 €) fueron los destinos con mayores ingresos por habitación disponible. En contraste, Zaragoza (61,9 €), Córdoba (75,5 €) y Benidorm (78,6 €) registraron los valores más bajos. En las principales urbes, Madrid mostró un crecimiento del 6,4% en RevPAR, alcanzando los 132 euros, mientras que Barcelona experimentó un ligero descenso del 0,9%, situándose en 153,5 euros.

El informe del tercer trimestre de 2025 subraya la notable resiliencia y el éxito continuo del sector hotelero español, que no solo ha recuperado, sino que ha superado los niveles prepandémicos en términos de rentabilidad y precios. A pesar de un margen de crecimiento limitado en la ocupación, la demanda sostenida y la desestacionalización de destinos clave prometen un futuro próspero. Este desempeño ejemplar sirve como un referente positivo para el mercado turístico europeo, demostrando la eficacia de las estrategias implementadas y la adaptabilidad del sector ante los desafíos actuales.