




El sector de la hospitalidad experimenta una profunda transformación, adaptándose a las nuevas aspiraciones de los viajeros que buscan una conexión más profunda con la naturaleza y momentos de desconexión. Esta tendencia ha propiciado el auge de opciones de alojamiento al aire libre más sofisticadas, como el 'glamping' y los 'eco-resorts' de lujo, que complementan y en ocasiones superan la propuesta del camping clásico. Este fenómeno no solo está redefiniendo las preferencias de los turistas, sino que también atrae la atención de grandes inversores y cadenas hoteleras, que ven en este segmento un nicho de mercado prometedor y rentable. A pesar de las estrictas regulaciones y la escasez de terrenos en Europa, la demanda de este tipo de estancias en entornos naturales sigue en ascenso, lo que se traduce en altas tasas de ocupación y precios elevados, atrayendo así a actores importantes del capital privado y consolidando la evolución hacia un turismo más consciente y lujoso.
El Auge del Alojamiento al Aire Libre: Una Nueva Era de Experiencias
El impacto de la pandemia de COVID-19 propulsó un cambio significativo en las preferencias de los viajeros, volcándolos hacia experiencias al aire libre. Esta inclinación no solo se mantuvo, sino que se intensificó, dando origen a corrientes como el turismo pausado, que valora la inmersión en la cultura local, y el turismo de descanso, enfocado en el bienestar y la recuperación. Ante este panorama, las estancias en parajes naturales, lejos del bullicio urbano, se han erigido como una atractiva alternativa para aquellos que anhelan restaurar su equilibrio.
La consultora Horwath HTL señala que la limitada oferta en Europa, marcada por regulaciones estrictas y escasez de suelo, contribuye a elevar las tasas de ocupación y los precios, convirtiendo este sector en un imán para el capital privado. Datos recientes indican que la demanda de 'glamping' en Europa ha mostrado un crecimiento sostenido desde 2015, alcanzando un valor de 1.220 millones de dólares en 2024, con proyecciones de superar los 2.080 millones en 2030, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta del 9,5%.
En el vibrante panorama español, el sector de los campamentos ha experimentado un crecimiento notable. En el año 2024, más de 10.2 millones de visitantes y casi 49.3 millones de pernoctaciones se registraron en campings, evidenciando un incremento del 23.5% en el último lustro y del 52.5% en una década, según la Federación Española de Campings (FEEC). Aunque un informe de Deloitte de 2021 destacaba que España era el sexto país en número de campings en Europa, pero el tercero en pernoctaciones, también advertía sobre un estancamiento en sus instalaciones, situación que ha ido mejorando en los últimos años.
Compañías como Taiga Campings & Resorts lideran la integración de alojamientos en entornos naturales con servicios de resort, ofreciendo desde piscinas y pistas deportivas hasta programas de animación, con un fuerte énfasis en la sostenibilidad. Kampaoh, fundada en 2016, revolucionó el 'glamping' con tiendas totalmente equipadas, expandiéndose rápidamente por España, Francia, Italia y Portugal. Por su parte, HolaCamp ha profesionalizado la gestión de campings, incorporando herramientas de 'revenue management' y atención al cliente. La francesa Huttopia, un referente en ecoturismo, se ha establecido en el Parque de Doñana, confirmando la relevancia de España en este sector. Meridia Capital, a través de Wecamp, demuestra el creciente interés inversor, revitalizando antiguos campings y gestionando más de 15 ubicaciones.
Las principales cadenas hoteleras también están incursionando en este segmento. Marriott International, en 2024, adquirió Postcard Cabins y se asoció con Trailborn, ofreciendo cabañas y experiencias al aire libre en destinos naturales. Ese mismo año, Hyatt colaboró con Under Canvas para ofrecer 'glamping' de lujo en 15 ubicaciones, permitiendo a los viajeros una reconexión única con la naturaleza. Hilton, por su parte, estableció un acuerdo con AutoCamp, conocida por sus icónicas caravanas Airstream y cabañas boutique. Estos movimientos reflejan una estrategia clara: las cadenas hoteleras no solo buscan expandir su capacidad de alojamiento, sino también sumergirse en un mercado donde la autenticidad y la vivencia son tan valoradas como la infraestructura misma.
Este fascinante cambio en el sector turístico nos invita a reflexionar sobre la adaptabilidad y la innovación. La creciente demanda de experiencias que fusionen el confort con la naturaleza subraya una evolución en la conciencia del viajero, quien ahora prioriza la tranquilidad, el bienestar y la conexión auténtica con el entorno. La rápida respuesta de la industria, desde operadores especializados hasta gigantes hoteleros, demuestra cómo la adaptación a las nuevas tendencias no solo es crucial para la supervivencia, sino también para el florecimiento. ¿Será este el inicio de una era donde la sostenibilidad y el lujo en plena naturaleza redefinan el futuro del turismo global?
