Navarra impulsa el turismo sostenible con una inversión de 3,3 millones de euros

La comunidad de Navarra ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para fortalecer la sostenibilidad de su industria turística y enogastronómica, inyectando un capital de 3,3 millones de euros. Esta inversión se materializa a través de seis programas de apoyo, diseñados para optimizar la gestión ambiental, promover la eficiencia energética y salvaguardar los establecimientos ante posibles contingencias. Dicha iniciativa forma parte de la Actuación de Cohesión de Destinos (ACD) 'Navarra Rural', financiada por los fondos Next Generation de la Unión Europea y respaldada por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno español, lo que subraya un compromiso firme con un modelo turístico más respetuoso con el entorno.

Dentro de estas acciones, se han asignado 250.000 euros para la mejora de la gestión de residuos en pequeñas y medianas empresas turísticas, y 750.000 euros para estimular la movilidad sostenible, beneficiando ya a 38 empresas con un total de 380.880 euros. Adicionalmente, el sector enogastronómico recibe un impulso significativo con dos convocatorias que suman 645.000 euros. Las subvenciones para la gestión de residuos cubren el 80% de la inversión elegible, mientras que las de movilidad sostenible y eficiencia energética oscilan entre el 50% y el 70%.

Un aspecto clave de la estrategia navarra es la modernización de los equipos, destinando un millón de euros a la sustitución de electrodomésticos antiguos por modelos de bajo consumo. Esta medida, que cubre el 80% de la inversión, ha beneficiado a 64 empresas turísticas con 625.000 euros. Finalmente, se han invertido 868.000 euros para reforzar la autoprotección de los establecimientos ante riesgos como incendios e inundaciones, garantizando así un entorno más seguro y resiliente para el turismo.

En su conjunto, la región de Navarra está reforzando su posición como destino líder en turismo responsable, demostrando cómo la colaboración entre administraciones y la utilización eficaz de los recursos europeos pueden generar un impacto positivo y duradero en el sector. Este plan integral no solo fomenta el respeto por el medio ambiente, sino que también impulsa la competitividad y la seguridad de las empresas turísticas, asegurando un futuro más próspero y equilibrado para la región.