




Meliá Hotels International ha presentado un balance financiero robusto para la primera mitad del año, reflejando un notable crecimiento en sus indicadores clave. La empresa hotelera ha logrado superar los 991 millones de euros en ingresos consolidados, lo que marca un aumento del 3.2% en comparación con el período previo. Este desempeño positivo se debe en gran parte a la mejora operativa en la mayoría de sus ubicaciones, mitigando el efecto de la fluctuación del dólar frente al euro. El beneficio neto consolidado de la cadena experimentó un incremento del 72.4%, mientras que el Ebitda también creció un 3.2%, señales claras de una gestión eficaz y una recuperación sostenida del sector.
Durante los primeros seis meses, el beneficio neto consolidado de Meliá se situó en 88.5 millones de euros, una cifra significativamente superior a la del mismo intervalo en 2024. El Ebitda alcanzó los 248 millones de euros, consolidando la tendencia positiva. La dirección de la compañía ha resaltado la generación consistente de flujo de efectivo operativo, que ascendió a 70 millones de euros, y una mejora sustancial del 40.2% en los costes de financiamiento bancario. Las previsiones de la cadena apuntan a mantener o incluso mejorar los niveles de endeudamiento para el cierre de 2025 en comparación con 2024. El ingreso por habitación disponible (RevPAR) continuó su trayectoria ascendente, registrando un crecimiento del 4.7% en el semestre, lo que demuestra la fortaleza general del mercado hotelero, con mejoras en la mayoría de los destinos, excepto en Alemania y Cuba.
Gabriel Escarrer Jaume, Presidente y Consejero Delegado de Meliá, subrayó que los resultados del primer semestre confirman una evolución sostenida de la demanda. Destacó el rendimiento particularmente fuerte del segundo trimestre, impulsado por una excelente Semana Santa, a pesar del impacto del tipo de cambio del dólar y de los desafíos persistentes en algunos mercados. Este panorama permite anticipar un margen razonable de mejora en los próximos resultados de la empresa. En el análisis regional, España mostró un desempeño favorable en los hoteles vacacionales de Baleares y Canarias, con un incremento en la demanda directa y de touroperadores. Los hoteles urbanos, especialmente los recientemente inaugurados o reformados como Innside Valdebebas y Casa de las Artes en Madrid, también experimentaron un crecimiento significativo. Se proyecta un verano exitoso para los hoteles vacacionales, con una normalización del crecimiento y una fuerte demanda de habitaciones de categoría superior y experiencias exclusivas.
La expansión global de Meliá presentó un panorama mixto. En Alemania, se observó una disminución en el RevPAR debido a la caída de las tarifas medias y la ausencia de eventos importantes, aunque la ocupación se mantuvo ligeramente superior. Por otro lado, Francia demostró un desempeño muy positivo en el segundo trimestre, beneficiándose de la recuperación post-preparativos olímpicos y de eventos como el Paris Air Show. El Reino Unido también reportó buenos resultados, impulsado por nuevas cuentas corporativas y agencias de viajes. Italia mejoró sus resultados en Milán gracias al incremento en la demanda de MICE y la apuesta por el segmento de lujo. En América, México y República Dominicana mostraron un desempeño mixto, con algunos hoteles mejorando tarifas y segmentos específicos. En Estados Unidos, Nueva York tuvo un sólido segundo trimestre, mientras Orlando experimentó una disminución de turistas internacionales. Asia, especialmente China, mostró una recuperación limitada del turismo doméstico, mientras que el Sudeste Asiático fue liderado por Vietnam.
La compañía anticipa que la tendencia favorable en la mayoría de los mercados hoteleros, junto con el aumento de las reservas confirmadas para el tercer trimestre, reforzará su estrategia de crecimiento. Meliá Hotels International se mantiene optimista respecto a la superación de los retos actuales en mercados como Alemania y Cuba en los próximos trimestres, lo que refuerza su visión de un futuro próspero.
